viernes, 15 de abril de 2011

Te propongo ser canaricultor

Si llevas un ritmo de vida acelerado, tu trabajo te estresa, el tránsito te vuelve loco y no encuentras la terapia que te haga salir del vértigo... La receta anti-estrés es criar canarios. Si mantienes una cantidad de ejemplares adecuada a tu disponibilidad horaria, la atención que ellos requieren te hará desconectar de todo lo demás, bajar el ritmo, descansar tu mente.
Si no sabes cómo romper tu aburrida rutina... Observa el milagro de la vida fluyendo, la paciente espera de la maduración de un huevo, el momento mágico en que un ser vivo nace, el surgimiento de colores y melodías que tal vez ni imaginabas.
Si estas deprimido y buscas algo que te apasione y llene tus días de sentido. Una ocupación que en primer lugar disfrutes y te motive por sí misma, que suceda sin presiones.
Si te sientes solo, las personas no te comprenden o no tienes a quién ofrecerle tu afecto y dedicación... El intercambio con tus canarios es recíproco. Ellos te harán compañía, te recibirán alegres cada día, estarán esperando tus atenciones y te lo agradecerán con su canto. Con ellos siempre te llevarás bien, nunca te harán enojar. Por otro lado, tendrás un tema de conversación apasionante, conocerás gente nueva y harás amigos con tus mismos intereses.
Si estás jubilado y no sabes qué hacer con tu tiempo libre o cómo conservar activa tu mente... La dedicación que requieren los canarios te mantendrá ocupado y el tiempo pasará sin que te des cuenta ni te canses. A medida que aprendas sobre canaricultura, más te interesará seguir aprendiendo y más querrás enseñarle a quienes te pregunten sobre el tema.
Si te sientes atrapado en una actividad adictiva...Déjate cautivar por esta sana ocupación. Cada día te entusiasmarás más y no querrás dejar. Hay testimonios de jugadores compulsivos que dejaron de serlo luego de hacerse canaricultores.
Si te gusta competir...Los premios son un excelente incentivo para continuar. Supérate a ti mismo y compite con tus colegas, pero al mismo tiempo disfruta de tus canarios y alégrate de tus logros más allá de los premios.
Si te obsesionas con ganar, te estresarás y dejarás de disfrutar con esta hermosa actividad.
¿Qué esperas para comprar tu primera yunta?